Cuando abogo por la lectura como una manera de aprendizaje, tanto del idioma como de infinidad de temas, no lo hago porque a mí me guste y pretenda que los demás compartan conmigo lo grato de la experiencia. Aunque por eso, también. En realidad, cuando hago campaña de andar por casa promocionando la lectura, es porque tengo tan nítidos ciertos recuerdos de dónde he adquirido determinados conocimientos que me resulta difícil contenerme. Y una de esas cosas que he mejorado con la lectura ha sido mi vocabulario, por eso quiero empezar con esta entrada una serie titulada “Palabras que aprendí leyendo”.

Doctor Zhivago – pusilánime

Hoy, le toca a pusilánime y el libro donde tengo conciencia de haberla leído por primera vez fue en Doctor Zhivago de Boris Pasternak. Recuerdo que fue el verano en que me despedía de los 15 años, en casa de mis abuelos, tumbada en la cama porque en el jardín casi anecdótico que tenían hacía mucho calor. Desde temprano, era tal el fuego que entraba de la calle que todas las persianas estaban bajadas, y las ventanas solían cerrarse un par de horas después, hasta que caía la tarde y empezaba refrescar. Así que me tocaba encender la luz porque la casa, como todas las casas en un tiempo en que el aire acondicionado era cosa de ricos, estaba en penumbra.

doctor_zhivago_cartel

Grandes pasiones de la literatura

La novela pertenecía a una colección, Grandes pasiones de la literatura, de Orbis Fabbri. Aquellos libros aparecían en mi casa como por arte de magia cuando volvía del instituto. Aunque, en realidad, los compraba mi madre en la papelería de toda la vida cuando iba a por el periódico. Y no sé si calificar como pasiones aquellas historias, pero sí fui descubriendo años más tarde que eran grandes novelas de la literatura. La lista la encabezaron, lo recuerdo con claridad, El cartero de Neruda de Antonio Skármeta y Emma de Jane Austen. La primera se publicó en su día como Ardiente paciencia. Afortunadamente le cambiaron el título en aquella edición, porque dudo mucho que mi madre me hubiera comprado entonces una novela con un título de contenido escabroso. De la segunda decir que lo mío con Jane Austen comenzó ahí.

Yuri Zhivago, un pan sin sal

Lo curioso es que, dejando al margen las muchas razones que hacen de Doctor Zhivago una obra merecedora del Premio Nobel, en mi mente la imagen de Yuri Zhivago aparece como eso, un pusilánime, un pan sin sal, un niño bien que no levantaba demasiado la cabeza para, así, poder continuar sobreviviendo; un marido infiel, un amante débil y un padre desleal.

Quizás mi visión se deba a la edad con la que lo leí o la distancia social que existe entre la mentalidad de 1945 y la de una mujer del siglo XXI. Pero eso demuestra que no es necesario simpatizar con todos los personajes, incluso aunque uno de ellos sea el propio protagonista, para poder disfrutar de una gran historia.

doctor_zhivago-yuri_lara

La película de David Lean

Eso sí, Omar Sharif estaba guapísimo en la adaptación cinematográfica dirigida por David Lean. De hecho, cuando la vi, tuve la sensación de que él y Julie Christie se habían escapado de un anuncio de “ya es invierno en El corte inglés”, con esos jerseys y esa magnífica fotografía. Si no la habéis visto, os la recomiendo mucho. Pero antes leed la novela de Pasternak.

julie_chirstie_lara

Me despido tarareando el Tema de Lara de esa inolvidable banda sonora, otra genialidad de Maurice Jarre.

Anuncios

2 comentarios en “Palabras que aprendí leyendo: pusilánime

  1. Qué buena idea ¡¡¡ Ir poniendo las palabras que aprendimos a través de los libros.
    Te dejo la mía aunque no tiene tanto peso como la tuya… linóleo.
    Estaba claro que tenía que ser algún material porque el autor de “Ojalá fuera cierto” la usó para describir como caminaba la joven Lauren sobre el piso de su casa, pero no sabía que material era exactamente.
    Como la usaba muchas veces decidí buscarla para poder usarla sin errores en alguna historia que yo misma escribiera.
    YA SE ME IRÁN OCURRIENDO MÁS QUE ESTA NO ES MUY BRILLANTE JAJAJA
    Encantada de seguir tu blog 🙂

    Le gusta a 1 persona

  2. ¡Hola!

    Todas las palabras son importantes, ¡claro que sí!

    Esta la recuerdo de forma muy concreta, pero la mayor parte de palabras las hemos ido aprendiendo al leer. De hecho, creo que se nota, al hablar con una persona, si esta lee o es de los que prefiere otro tipo de actividades. Hala, qué snob ha sonado eso, pero es como notar quién hace deporte nada más verlo…

    ¡Gracias por tu comentario!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s